lunes, 26 de septiembre de 2016
La carreta
Caminaba por la calle con mi padre cuando era niño y, de pronto, me preguntó:
— Andrés, además del canto de los pájaros, ¿escuchas algo más en esta calle?
Sí —contesté—, el ruido de una carreta.
— Muy bien —me dijo—, es una carreta y está vacía.
— ¿Vacía? —dije—. ¿Cómo lo sabes?
Mi padre, casi sin pensarlo, respondió:
— Muy fácil… cuanto más vacía está la carreta, mayor es el ruido que hace.
Desde entonces, cuando veo a una persona hablando demasiado, interrumpiendo, siendo inoportuno, presumiendo de lo que tiene, sintiéndose prepotente y menospreciado a la gente, me parece oír la voz de mi padre diciendo: “Cuanto más vacía está la carreta, mayor es el ruido que hace”.
La humildad consiste en callar nuestras virtudes y permitirles a los demás descubrirlas. Recuerda que existen personas tan pobres que lo único que tienen es dinero. Nadie está más vacío que aquel que está lleno de “Yo mismo” por dentro.
sábado, 24 de septiembre de 2016
Cuando una amiga se va
Cuando se va una amiga
el alma se arruga de melancolía
porque se va lo mas querido,
con quien hemos compartido
triunfos, fracasos, lágrimas y risas.
Cuando se va un amigo,
el tiempo se suspende
por momentos,
en el que la tristeza nos acompaña
El tiempo se encarga de mostrarnos
que aunque este lejos no se olvida,
el amigo deja aquí su vida
y esa vida es su esencia,
que aunque este lejos esa amiga,
aquí tengo su presencia.
viernes, 23 de septiembre de 2016
Las palabras tienen un poder mágico
"Las palabras tienen un poder mágico. Pueden proporcionar la mayor felicidad o la más profunda desesperanza. Pueden transmitir el conocimiento de maestro a estudiante; las palabras capacitan al orador para influir en su audiencia y dictar sus decisiones. Las palabras son capaces de despertar las emociones más poderosas e incitar todas las acciones de los hombres".
(Sigmund Freud)
jueves, 22 de septiembre de 2016
¿Para qué sirve un minuto?
Un minuto sirve para sonreír.
Sonreír para el otro, para ti y para la vida.
Un minuto sirve para ver el camino, admirar una flor, sentir el perfume de la flor, sentir el césped mojado, percibir la transparencia del agua....
Se requiere apenas de un minuto para evaluar la inmensidad del infinito, aunque sin poder entenderlo.
Un minuto apenas para escuchar el canto de los pájaros.
Un minuto sirve para oír el silencio, o comenzar una canción.
Es en un minuto en que uno dice el "sí" o el "no" que cambiará toda su vida.
Un minuto para un apretón de mano y conquistar un nuevo amigo.
Un minuto para sentir la responsabilidad pesar en los hombros, la tristeza de la derrota, la amargura de la incertidumbre, el hielo de la soledad, la ansiedad de la espera, la marca de la decepción, la alegría de la victoria.
En un minuto se puede amar, buscar, compartir, perdonar, esperar, creer, vencer y ser.
En un simple minuto se puede salvar una vida.
Tan sólo un minuto para incentivar a alguien o desanimarlo.
Un minuto para comenzar la reconstrucción de un hogar o de una vida.
Basta un minuto de atención para hacer feliz a un hijo, un padre, un amigo, un alumno, un profesor, un semejante.
Solo un minuto para entender que la eternidad está hecha de minutos.
De todos los minutos bien vividos.
Sonreír para el otro, para ti y para la vida.
Un minuto sirve para ver el camino, admirar una flor, sentir el perfume de la flor, sentir el césped mojado, percibir la transparencia del agua....
Se requiere apenas de un minuto para evaluar la inmensidad del infinito, aunque sin poder entenderlo.
Un minuto apenas para escuchar el canto de los pájaros.
Un minuto sirve para oír el silencio, o comenzar una canción.
Es en un minuto en que uno dice el "sí" o el "no" que cambiará toda su vida.
Un minuto para un apretón de mano y conquistar un nuevo amigo.
Un minuto para sentir la responsabilidad pesar en los hombros, la tristeza de la derrota, la amargura de la incertidumbre, el hielo de la soledad, la ansiedad de la espera, la marca de la decepción, la alegría de la victoria.
En un minuto se puede amar, buscar, compartir, perdonar, esperar, creer, vencer y ser.
En un simple minuto se puede salvar una vida.
Tan sólo un minuto para incentivar a alguien o desanimarlo.
Un minuto para comenzar la reconstrucción de un hogar o de una vida.
Basta un minuto de atención para hacer feliz a un hijo, un padre, un amigo, un alumno, un profesor, un semejante.
Solo un minuto para entender que la eternidad está hecha de minutos.
De todos los minutos bien vividos.
Un minuto... Cuántas veces los dejamos pasar sin darnos cuenta... pero también cuántas veces traemos a nuestras vidas los recuerdos de los minutos vividos llenos de felicidad, de alegría y también de tristezas.
Decimos "un minuto" y nos parece nada.
Pero cómo se aprecia ese minuto al levantar la mano y saludar a un amigo que se va para siempre, cómo se valora ese minuto que hace que lleguemos tarde a nuestros trabajos, cómo se espera ese minuto que nos lleva a reunirnos con los que amamos, cómo nos llena de emoción ese minuto en que nos entregan a nuestro hijo al nacer, y cómo también deseamos que la vida le otorgue más minutos a quien la muerte separará físicamente de nosotros y no veremos más.
Un minuto... parece increíble... parece tan poquito y sin embargo puede dejar una huella tan profunda en nuestra vida.
Lo importante es no vivir la vida porque sí, dejando pasar el tiempo.
Alguien alguna vez dijo: "Vive cada minuto como si fuera el último".
Si todos recordáramos esa frase a diario aprenderíamos a vivir la vida intensamente.
Aprenderíamos a no posponer las emociones más lindas de la vida pensando que "si no es hoy será mañana".
Tu tiempo es ahora... el futuro es incierto...
Vive cada minuto intensamente.
La vida es Hoy... Que el reloj de tu vida marque cada minuto al compás de los latidos de tu corazón.
Decimos "un minuto" y nos parece nada.
Pero cómo se aprecia ese minuto al levantar la mano y saludar a un amigo que se va para siempre, cómo se valora ese minuto que hace que lleguemos tarde a nuestros trabajos, cómo se espera ese minuto que nos lleva a reunirnos con los que amamos, cómo nos llena de emoción ese minuto en que nos entregan a nuestro hijo al nacer, y cómo también deseamos que la vida le otorgue más minutos a quien la muerte separará físicamente de nosotros y no veremos más.
Un minuto... parece increíble... parece tan poquito y sin embargo puede dejar una huella tan profunda en nuestra vida.
Lo importante es no vivir la vida porque sí, dejando pasar el tiempo.
Alguien alguna vez dijo: "Vive cada minuto como si fuera el último".
Si todos recordáramos esa frase a diario aprenderíamos a vivir la vida intensamente.
Aprenderíamos a no posponer las emociones más lindas de la vida pensando que "si no es hoy será mañana".
Tu tiempo es ahora... el futuro es incierto...
Vive cada minuto intensamente.
La vida es Hoy... Que el reloj de tu vida marque cada minuto al compás de los latidos de tu corazón.
martes, 20 de septiembre de 2016
lunes, 19 de septiembre de 2016
Para vivir en la tierra
Se como el sol: Levántate temprano y no te acuestes tarde.
Se como la luna: Brilla en la oscuridad, pero sométete a la luz mayor.
Se como los pájaros: Come, canta, bebe y vuela.
Se como las flores: Enamoradas del sol, pero fieles a sus raices
Se como el buen perro: Obediente, pero nada más a su Señor.
Se como la fruta: Bella por fuera, saludable por dentro.
Se como el día: Que llega y se retira sin alardes.
Se como el oasis: Da tu agua al sediento.
Se como la luciérnaga: Aunque pequeña, emite su propia luz.
Se como el agua: Buena y transparente.
Se como el río: Siempre hacia adelante.
domingo, 18 de septiembre de 2016
Tiempos modernos
“Vivimos en un tiempo que se escurre por las manos, un tiempo líquido en que nada es para persistir. No hay nada tan intenso que consiga permanecer y convertirse verdaderamente necesario. Todo es transitorio.
Tiempo en que las relaciones comienzan o terminan sin contacto alguno. Analizamos al otro por sus fotos y frases de efecto. No existe el intercambio vivido. Eperimentamos al mismo tiempo un aislamiento protector vivenciando una absoluta exposición.
Tiempos en que se vive en secreta angustia, el cuerpo se inquieta y el alma sofoca. Hay vértigo impregnando las relaciones, todo es vacilante, todo puede ser deletreado: el amor y los amigos”.
(Zygmunt Bauman)
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