miércoles, 23 de diciembre de 2015

Esta es mi oferta


Te ofrezco que te quedes conmigo, en casa, tirados en pijama y mesa de camilla para el tiempo que en breve viene, ver la tele, dormir o hablar, arreglando el mundo a nuestro ritmo como excusa para terminar con un cónclave de besos. Te ofrezco olor a café recién hecho los domingos por la mañana, o si quieres, firmamos una cláusula y olerá así todos los días de tu vida. Te propongo abrir las ventanas cuando llueva, para cuando entre la humedad disfrutes del olor a tierra mojada; o no, mejor aún, salimos a la terraza y mojarnos de esa lluvia, que lo de “carpe diem”, ha quedado más como frase para tatuaje, y poca gente lleva lo lleva a cabo. Te ofrezco noches de compás, de baile y de whisky, de impaciencia al esperar un taxi, y disfrutar de una hamburguesa mientras llega.
Te ofrezco mi camisa del día anterior para que desayunes con ella sin nada debajo, con un moño recogido y el rimel corrido. Prometo pequeños grandes detalles, llevarte agua helada a la cama por la mañana cuando nos despertemos con resaca, tardes de “gordo”, comiendo paquetitos de patata, doritos, chocolate y demás grasas saturadas. Te ofrezco leerte en braille, sonrisas por palés, algún que otro mal rato sabiendo que lo que viene después, va a ser como volver a conocer tu geometría una y otra vez. Te prometo besos, pero no besos cualquiera, no como los que se dan las parejas por costumbre al verse que es como un piquíto sin ganas, yo te ofrezco tempo, temple y nervio en cada uno de los que te de. Te doy la posibilidad también, de un poder que pocos tienen, y que envidio de parejas que conozco, el mirarse y saber exactamente lo que pasa por tu cabeza en ese momento, para bien o para mal, porque en los tiempos que nos han tocado, ya no se respetan ni la miradas y las que hay escasean. Te ofrezco ponerte el mundo cuesta abajo, para que todo te venga rodado; cien primaveras, cien veranos, cien otoños y cien inviernos, y los que no nos den tiempo de vivir, nos lo vamos imaginando por el camino. Así que tu preocúpate de sonreír, que de provocarte las sonrisas ya me encargo yo…


lunes, 21 de diciembre de 2015

Vale la pena




  • Mientras que un anciano caminaba por la playa al amanecer, vio que un
    joven, unos pasos adelante, iba recogiendo de la arena estrellas de mar,
    que luego arrojaba al mar.

    Por último, al llegar hasta el joven, el viejo le preguntó por qué hacía eso.

    La respuesta fue: Las estrellas de mar extraviadas en la arena morirían si las dejaba allí hasta que el sol calentara la playa.

    - Pero hay muchos kilómetros de playa, y hay allí millares de estrellas de mar.

    ¿Habrá alguna diferencia después de ese esfuerzo tuyo?

    – Objetó el anciano.
    El joven miró la estrella de mar que tenía en ese momento en la mano, la lanzó al mar, y replicó:

    – Para esta sí habrá diferencia.
    “Lo importante en esta vida va más allá de ganar nosotros mismos.

    Lo verdaderamente importante es ayudar a otros a ganar”. Jamás creas que
    tu esfuerzo o aporte no son lo suficientemente buenos o grandes para
    hacer la diferencia, al final por más pequeño que sea, todos sumamos..


domingo, 20 de diciembre de 2015

Como ser una bruja



Informarse, aprender, practicar, estudiar y crecer. Hay muchos caminos de la Magia y el tuyo está por descubrir o por hacer. Ahora todo depende de ti. Nadie te puede "descubrir" excepto tu misma, nadie te puede dar un diploma, un título o un certificado nombrándote Bruja con el cual puedas practicar la Magia, aunque algunos dicen que si.
El Sendero de la Magia siempre tiene una etapa oscura, cuando la persona cae al fondo del sufrimiento, esto puede suceder antes de conocer la Magia, puede ser la razón que te trajo a este camino o puede ser una etapa que todavía no has enfrentado. No te desesperes, el invierno siempre se convierte en primavera. El sufrimiento siempre termina, y si lo llevas bien saldrás más sabia que la mayoría de las personas.

• Camina tu camino, y practica tu canto.
• Ten cuidado y nunca hagas lo que sabes dentro de ti que está mal.
• Nunca seas persuadida en hacer algo que no quieras hacer.
La Magia no tiene un libro de leyes y jerarquías, nadie te puede decir lo que tienes que hacer, solo tú.
• Escucha a tu intuición.
• Comienza un Libro de Sombras.
• Aprende sobre las estrellas, la tierra, la luna y el sol.
• Estudia más que un oráculo.
• Desarrolla tu videncia.
• Contacta con otras Brujas y Brujos.
 Pero no olvides que todos estamos aprendiendo, todos somos seres humanos no importa qué titulo nos demos a nosotros mismos, tenemos nuestros fallos.
• Camina por la naturaleza y contacta con la Madre Tierra.
• Habla con los animales y aprende de los niños.
• No te tomes demasiado en serio.
• Descubre tu habilidad de encontrar lo que necesitas saber, haz una pregunta y busca la respuesta.
• Aprende a vivir con amor y salud.
• Descubre tu Magia.
La Magia es poderosa, es energía, la puedes usar como quieras pero recuerda las consecuencias, ten cuidado en lo que desees pues puede convertirse en realidad. No subestimas el poder de la Magia, céntrate y protégete antes de comenzar cualquier trabajo. No te olvides de despedir a los elementos que has llamado en la Magia ritual.
nunca olvides: "mientras no hagas daño a nadie, haz tu voluntad", que la practiques mientras puedas y no te olvides de la Ley de Tres
"Todo lo que envíes regresará tres veces en poder."


viernes, 18 de diciembre de 2015

El lado bueno de las cosas



El mundo nos rompe a veces el corazón en tantos trozos, que creemos no ser capaces de volverlo a recomponer. Los recogemos, los pegamos y seguimos adelante. La vida puede ser injusta y afrontamos duros golpes para después volver a sonreír.

La vida es así: te caes, te levantas y te vuelves a caer. Aprendemos que nos podemos vivir con el miedo de volver a tropezar, a sufrir o a fallar. Porque eso no es vivir. Todo , absolutamente todo, por difícil y duro que sea de creer, tiene un lado bueno y positivo. El lado bueno de las cosas.


miércoles, 16 de diciembre de 2015

Espíritu navideño



Por las fechas navideñas procuro pasar de puntillas. A mí me huelen un poco a hipocresía, aunque de buen corazón. Me encantaría que el espíritu navideño, ese que nace en unos grandes almacenes en el mes de noviembre y muere con la tarjeta de crédito, durara todo el año. Porque el amor, la felicidad, los buenos sentimientos, deberían vivir siempre entre nosotros. Porque potenciarlos debería  ser lo natural y no lo extraordinario. Por los que faltan, que dejan una silla vacía en la cena de Nochebuena  y muchos corazones huecos el resto del año. Por todo eso, paso de puntillas por estos días y proclamo un espíritu navideño mucho más duradero, con pilas de esas que siguen y siguen…
Si te gusta la Navidad, te deseo que la disfrutes como un niño. Si, por el contrario, como yo, la miras de reojo, te deseo que, al menos, te traiga buenos momentos. Podemos buscar en ella sus bondades, que también las tiene y olvidarnos de sus miserias.