martes, 15 de diciembre de 2015

WS- SÚPER PODERES



Para detener el tiempo: Besa.
Para viajar e el tempo: Lee.
Para escapar del tiempo: Canta.
Para retener el tiempo: Escribe.
Para deshacerte del tiempo: Respira (o suspira).




lunes, 14 de diciembre de 2015

Señales


Que el destino y su particular manera de cruzar caminos, convierta las casualidades en magia. Que los encuentros inesperados, los transforme en preciosas aventuras. Que las personas que mezclan su sonrísa con la tuya, trazen con su energía el camino de la amistad verdadera.
Que los abrazos que necesitas ,sean esos que se dan en silencio, sin palabras, ni esperar nada a cambio. Los que te atraviesan el alma y rompen tus miedos de golpe. Que todos los aromas que trae hasta ti la vida, sean cálidos y envolventes, y de ellos aprendas que las lecciones más importantes, te llegaran a través de las personas que se cruzarán en tu camino, y nunca de lo que tienen o lo que son.
Que la persona que te da su tiempo y su amor, te lo da todo. Este es mi decreto. Mi deseo para ti. Si lo estás leyendo, sabrás que no es casualidad.
Tu sabrás interpretar las señales que le has pedido al universo.


domingo, 13 de diciembre de 2015

Descubriendo la Navidad



Había una vez un lugar llamado Villa Mágica. Allí vivían toda clase de criaturas maravillosas, entre ellos un pequeño pueblo de elfos en donde no había llegado nunca la Navidad. Todos estaban muy tristes hasta que un día algo extraordinario ocurrió.
Un frío día de invierno, tres elfos, Turlond, Tarmiso y Termino, se dirigieron a un viejo bosque donde nadie se atrevía a entrar desde hace muchos años. Había una leyenda muy antigua que decía: “El que logre pasar el bosque, encontrará una cosa muy valiosa.”
Ellos iban con miedo, inseguros, nadie había entrado nunca en aquel lugar. Sólo sabían que había algo, pero no sabían si era bueno o malo.
Mientras se dirigían allí oían ruidos: parecían voces de personas y risas, pero no pudieron ver a nadie alrededor. Turlond, Tarmiso y Termino empezaron a sentirse contentos y alegres de manera inexplicable. El miedo les abandonaba poco a poco según iban avanzando por el bosque.
Según iban caminando se quedaban más impresionados: los árboles les saludaban, las ardillas les seguían, los ciervos les acariciaban. ¡Los animales hablaban! Llegaron a un sitio donde había muchos regalos, todo era ilusión y felicidad. Un pequeño hombre con barba blanca estaba ahí, vestido con un atuendo rojo y un gran gorro en su cabeza.
Tarmiso, el elfo más joven, dijo:
-Hola, somos los elfos que se adentraron en el bosque para encontrar el tesoro que hay al final del camino, ¿quién eres?
-Soy Papá Noel, os llevo esperando mucho tiempo, y ahora que por fin habéis llegado hasta aquí os daré algo muy especial.
En ese momento, Papá Noel les entregó el regalo más valioso que tenía, tres pequeñas campanillas mágicas.
Ya podéis volver a vuestro pueblo, en cuanto estéis ahí tocad cada uno de vosotros la campanilla que os he regalado.
Los elfos agradecieron el regalo de Papá Noel, aunque no llegaron a entender muy bien para qué servían las campanillas.
Al volver al pueblo no se pudieron ni imaginar lo que iba a suceder. Al tocar la primera campanilla, los árboles se encendieron con unas hermosas luces y todo quedó nevado. Al tocar la segunda las calles se inundaron de felicidad y alegría, y finalmente, al tocar la tercera, en cada casa del pueblo aparecieron una gran multitud de regalos.
Nuestros queridos amigos no se lo pudieron creer, fue el inicio de la Navidad en Villa Mágica. Todos recibieron la felicidad y la magia que siempre estuvieron esperando, y al alzar su mirada al cielo pudieron ver un pequeño trineo volador que dejaba una preciosa estela dorada en el firmamento.


viernes, 11 de diciembre de 2015

Historia del árbol de Navidad



El árbol de Navidad tiene sus orígenes en la antigua creencia germana de que un árbol gigantesco sostenía el mundo y que en sus ramas estaban sostenidas las estrellas, la luna y el sol. Esto que explica la costumbre de poner a los árboles luces.
El árbol era también símbolo de la vida, por no perder en invierno su verde follaje cuando casi toda la naturaleza parece muerta. En algunas casas en los países nórdicos durante el invierto se cortaban algunas ramas y se le decoraba con pan, fruta y adornos brillantes para alegrar la vida de los habitantes de la casa mientras transcurría el invierno.
El árbol en sí tiene varios significados religiosos ya que ha sido utilizado como símbolo de la unión del cielo y la tierra: ahonda sus raíces en la tierra y se levanta hasta el cielo; por eso en muchas religiones, sobre todo en las orientales, el árbol es un signo de encuentro con lo sagrado, del encuentro del hombre con la divinidad y de la divinidad con el hombre.
Se cuenta que un misionero inglés en Alemania, en el siglo VII, comprendiendo que era imposible arrancar de raíz esta tradición pagana, la adoptó dándole un sentido cristiano, haciendo que el árbol adornado fuera también un símbolo del nacimiento de Jesús.
Algunos otros hablan que Martín Lutero fue quien introdujo esta costumbre al adornar con manzanas un árbol para tratar de explicar los dones que los hombres recibieron con el nacimiento de Jesus.
Los primeros documentos que nos hablan de la costumbre de colocar en Navidad árboles de abeto o de pino en las casas son del s. XVII y menciona a la región de Alsacia, tierra que se encuentra como Alemania y Francia. En los países nórdicos, en el s XVI, se empiezan a reunir las familias en torno a un árbol de Navidad.
El día 24 los niños eran llevados a pasear o de día de campo, mientras los adultos colocaban y decoraban con dulces y juguetes el árbol; a su regreso los niños eran sorprendidos con el árbol y así daba inicio la celebración de la fiesta de Navidad. Esta costumbre cobra fuerza y se extiende como moda cuando la Reina Victoria de Inglaterra para celebrar la Navidad hace colocar un árbol en el palacio decorándolo con velitas que hacen relucir una serie de bellos y finos adornos.

jueves, 10 de diciembre de 2015

Leyenda del muérdago

Los origines de besarse bajo el muérdago en Navidad se remonta al siglo XVII. Se creía que poseía un poder mágico que daba la vida y tenía la habilidad de traer la paz entre los enemigos. En Escandinavia, el muérdago era considerado una planta de paz, bajo la cual los enemigos podían declarar la tregua o un matrimonio que discutiera podría besarse y hacer las paces.

En el siglo XVIII, besarse bajo el muérdago tomó un nuevo significado. Se creía que una joven bajo el muérdago no rechazaría ser besada, y que un beso apasionado podría significar el comienzo de un gran romance. Por el contrario, si una mujer no era besada mientras estaba bajo el muérdago, significaba que no se podría casar durante otro año. No hace falta decir, que la Navidad para las chicas jóvenes durante el siglo XVIII estaba tan llena de estrés como de alegría navideña.

Después, tras cada beso bajo el muérdago, el hombre debía arrancar las bayas de la planta.

De acuerdo con la costumbre, el muérdago no debía tocar el suelo desde que es cortado hasta el día de Candelaria (2 de febrero); a veces podía permanecer el resto del año para proteger la casa de los rayos o el fuego, hasta que fuera reemplazado la siguiente víspera de Navidad. La tradición se extendió en todo el mundo angloparlante, aunque es prácticamente desconocida en el resto de Europa. En América se utiliza el Phoradendron serotinum y en Europa el Viscum album.
Esta costumbre tiene su origen en un mito nórdico relatado en la Edda poética compilada en el siglo XIII. En la mitología nórdica, Baldur comenzó a tener pesadillas, y su madre Frigga, diosa del amor y que sabía leer sus sueños, vio que su hijo iba a morir. Los dioses se reunieron y listaron las cosas que podían matar a Baldur. Frigga cogió la lista y fue a los nueve mundos para hacer jurar a todos los que estaban en la lista que no harían daño a su hijo. Todos excepto el muérdago, ya que Frigga no lo vio como algo amenazante (hay versiones en las que lo ve demasiado jóven para jurar).

Loki buscó algo que matara a Baldur, pero al no encontrarlo, habló con la propia Frigga disfrazado de anciana. La atosigó hasta que confesó. Entonces huyó y cogió una rama de muérdago, con la que hizo una flecha.

Debido a que Frigga había hecho prometer a todos que no dañarían a Baldur, este se creyó invulnerable y pidió a los dioses que le lanzaran todos los objetos dañinos que tuvieran, ya que no le harían nada. Entonces Loki dio la flecha a Höðr, el hermano ciego de Baldur, ayudándolo a disparar. Como era de esperar, la flecha mató a Baldur.
Frigg, aún sabiendo que Baldur estaba condenado, intentó alterar su destino. Tras su muerte intentó rescatarlo del inframundo. En algunas versiones, a partir de entonces el muérdago se convirtió en sagrado ya que Frigg prometió que no se volvería a utilizar como un arma, besando a todos los que estuvieran bajo él. Además, sus lágrimas por la pérdida de su hija se convirtieron en las bayas blancas de la planta.

El muérdago era considerado una planta mágica por los druidas, asociándolo, entre otras cosas, con la fertilidad ya que se comparaban sus bayas blancas con el semen. También se consideraba mágico porque permanecía verde todo el año, mientras que otras plantas morían en invierno, teniendo por costumbre llevarlos a sus casas durante el solsticio de invierno.

Aunque se conocen pocos detalles sobre ellos, se cree que formaba parte de la ceremonia del matrimonio pagano. Los anglosajones conectaron la planta a Freya, la diosa del amor y la fertilidad. También llevaron las plantas a sus casas. Además, tenían la costumbre de bajo él. A lo largo de los años, esta costumbre tomó muchas formas. En algunas partes de Europa, se consideró una promesa de boda, así como una predicción de un matrimonio feliz, probablemente uno lleno de bendiciones en forma de niños.