domingo, 4 de octubre de 2015

Pensamiento79



El valor del trabajo artesano



Una señora quería comprar un vestido tejido a mano y vio a una artesana que hacia un trabajo absolutamente increíble, la señora vio que era un precio demasiado alto, por lo que se acerca a la tejedora y en un tono bastante brusco le dice: "quiero comprar un vestido de los que usted teje, pero creo que cobra demasiado".
La artesana quedo un poco desconcertada, pero respondió : ¿cuanto cree usted que debo cobrar?
La señora respondió, haber: por el hilo, mas los listones, los botones y hasta unas tijeras yo creo que.... y le dio una cantidad.
El precio final que la señora calculó era mucho mas barato que el precio original de la artesana, pero ella dijo: "Esta bien, usted recibirá su vestido en una semana."
La clienta quedó muy satisfecha de si misma y le contó a todas sus amistades sobre una fabulosa oferta que había negociado.
Una semana después recibe una caja bellamente envuelta y al abrirla se da cuenta que en su interior solo esta el hilo, los botones, un listón y hasta unas tijeras y muy enojada va en busca de la artesana, "Como pudo hacerme esto a mi? Le pedí un vestido y me envía una caja solo con los materiales"
la tejedora tranquilamente respondió:
"Mire señora usted recibió exactamente por lo que pago, si cree que hay algo que falte... es necesario pagar por ello."

Moraleja:
Cuando alguien nos compra un articulo hecho a mano, no solo compran los materiales...también están comprando nuestro tiempo, esfuerzo, amor y dedicación con la que hacemos nuestros artículos.


sábado, 3 de octubre de 2015

La vida es como un piano


La vida es como un piano.
Las teclas blancas representan la felicidad
y las negras la tristeza.
Con el paso del tiempo te das cuenta
que las teclas negras también hacen música.

Pensamiento78




jueves, 1 de octubre de 2015

La bruja veleta



La veleta siempre parada pero nunca quieta.
Brujas, gallos, barcos, cigüeñas, búhos o sirenas.
Girando y girando, ora al este, ora al sur, siempre dando vueltas te bamboleas en tu quietud.
Sueñas con un vendaval, con un viento huracanado que arranque tu pie clavado.
Sueñas con volar junto a bandadas de gansos que camino de otras tierras graznan en los ocasos.
Sueñas con arrancar las raíces que te agarran que no dejan que tus pies puedan emprender los pasos.
Quieres levantar el vuelo y alcanzar el horizonte y asomarte a las montañas y esconderte por el norte.
Curiosear por el mundo, pasearte con derroche y acercarte exploradora visitando otros rincones.
Injusto vivir el tuyo sin posibilidad de moverte.
Pregúntale al pajarillo que sobre ti se pose, dile al búho trasnochador que te cuente de la noche.
Llama al cuco caradura y a los jilgueros veloces que se sienten a tu vera y te cuenten con sus voces.
Pide al aire que susurra que te describa los montes,
que te detalle los mares, que te hable de los valles, de los ríos y de los bosques.
No te rindas, no dejes que te conformen, pide al herrero que te hizo que te suelte los anclajes, que ponga vela a tu mástil, que la libertad te otorgue, que te conceda la dicha de emprender ese viaje.